Grabado a la testa

Una técnica de impresión en relieve, grabada con buril en la dura madera a contrafibra, para líneas finísimas y detalladas.

El grabado a la testa es una técnica de impresión en relieve y un primo cercano de la xilografía. Como toda impresión en relieve, imprime desde una superficie elevada: el artista recorta las líneas y zonas que deben quedar en blanco, entinta lo que queda y lo prensa sobre el papel. Lo que distingue al grabado a la testa es que la imagen se graba en la dura madera a contrafibra con una fina herramienta de metal llamada buril, lo que permite líneas extraordinariamente finas, nítidas y detalladas, mucho más finas de las que una xilografía puede retener.

Grabado a la testa frente a xilografía

Las dos técnicas se parecen y es fácil confundirlas, y durante buena parte del siglo XIX las palabras se usaban incluso de forma intercambiable, pero la diferencia está en el taco y las herramientas. Una xilografía se talla a fibra, en la cara larga de la tabla, a favor de la veta, con cuchillos y gubias; sirve para formas rotundas y marcas gráficas fuertes. El grabado a la testa usa en cambio la madera a contrafibra, una sección transversal cortada del extremo del tronco o la rama, densa y sin dirección de veta. Trabajada con un buril afilado, esta superficie dura admite líneas finísimas y sombreados delicados en cualquier dirección. En resumen: una xilografía es rotunda y tallada a favor de la veta, mientras que un grabado a la testa es fino y grabado en la madera a contrafibra. Ambos pertenecen a la misma familia de la impresión en relieve.

Cómo se hace un grabado a la testa

  1. Empieza con un taco liso y pulido de madera dura a contrafibra, tradicionalmente boj, cortado a altura tipográfica para poder imprimirlo junto al texto.
  2. Graba el diseño con un buril y otras herramientas, quitando todo lo que deba imprimir en blanco. Como las líneas son tan finas, la imagen suele trabajarse de lo oscuro a lo claro.
  3. Extiende una capa fina y uniforme de tinta de relieve sobre la superficie elevada con un rodillo.
  4. Imprime a mano con un baren o, como era tradicional, en una prensa junto a los tipos.

La técnica de línea blanca

Como el grabador quita las líneas que quedarán en blanco, el grabado a la testa se trabaja a menudo como imagen de línea blanca: en lugar de dibujar marcas negras, el artista dibuja en realidad con luz, abriendo líneas y texturas blancas luminosas sobre un fondo oscuro. Thomas Bewick, que perfeccionó la técnica, trató estas incisiones blancas como un medio de dibujo por derecho propio, construyendo grises suaves y luces luminosas que ninguna xilografía podía igualar.

Una breve historia

El grabado a la testa lo desarrolló a finales del siglo XVIII en Inglaterra Thomas Bewick (1753-1828), considerado por lo general el fundador del arte. Su bellamente observada A History of British Birds (1797-1804) mostró lo que la madera a contrafibra podía hacer. Como los tacos eran de altura tipográfica y podían imprimir miles de impresiones casi idénticas con poco desgaste, el grabado a la testa se convirtió en la principal forma de ilustrar libros y periódicos durante todo el siglo XIX: así se imprimieron los grabados de Gustave Doré y la enorme producción de la prensa ilustrada, a menudo con equipos de grabadores que trabajaban cada uno un pequeño cuadrado de un taco grande.

Cuando hacia 1900 la reproducción fotográfica se impuso, el grabado a la testa comercial se apagó, pero los artistas lo revivieron como medio de bellas artes. En Gran Bretaña se fundó en 1920 la Society of Wood Engravers, y grabadores como Eric Gill, Eric Ravilious, Tirzah Garwood, Gwen Raverat, Clare Leighton y Agnes Miller Parker lo hicieron una de las técnicas de estampa más admiradas del siglo XX. Puedes leer más sobre los grabadores que dieron forma al medio.

Herramientas y materiales

El grabado a la testa pide unas pocas herramientas especializadas, pero el equipo es compacto:

  • Un taco a contrafibra pulido, tradicionalmente de boj, o de limoncillo, cerezo o arce, cortado en cuadrado y a altura tipográfica.
  • Un juego de herramientas de grabado: un buril, más puntas, gubias planas y herramientas de tinta para distintas líneas y texturas.
  • Un rodillo y una tinta de relieve densa para cargar la superficie de forma uniforme.
  • Un baren o una prensa para una presión firme y uniforme, y un papel liso y bien encolado que capte el detalle fino.

Cómo empezar con el grabado a la testa

El grabado a la testa es una de las técnicas en relieve más exigentes: los tacos a contrafibra son duros y caros, y los buriles piden práctica. Si eres nuevo en el grabado, vale mucho la pena empezar antes con un linograbado o una xilografía. Nuestra guía paso a paso para principiantes y un sencillo sello estampador enseñan las mismas destrezas de entintado e impresión en un material más blando y barato. Desde ahí puedes subir a las prensas de impresión y a los materiales, explorar la impresión en relieve en su conjunto y tener a mano el glosario para cualquier término nuevo.