La tipografía (letterpress) es la técnica que puso por primera vez la palabra impresa en manos de millones. Es una forma de impresión en relieve: las letras y las imágenes sobresalen en relieve en la superficie de impresión, se cubren de tinta y se prensan con firmeza sobre el papel. Durante unos cinco siglos, la tipografía fue sencillamente como se imprimía casi todo, desde biblias y periódicos hasta carteles y entradas. Hoy ha renacido como un oficio apreciado, querido por el detalle nítido y el tacto hundido de su impresión. Pertenece a la misma familia que la xilografía y el linograbado, que comparten su idea central de entintar una superficie elevada.
Cómo funciona la tipografía
Mientras una xilografía o un taco de linóleo se talla a mano, una imagen tipográfica tradicional se compone con piezas ya fabricadas de tipos de metal o de madera. Imprimir una página sigue unos pasos claros:
- Composición: el cajista toma letras sueltas de una caja tipográfica y las ordena en palabras y líneas, montando el texto a mano o, más tarde, en una máquina de componer.
- Cierre: los tipos y los clichés se disponen y se encajan con firmeza dentro de un marco metálico llamado rama (chase), usando material de relleno y cuñas (imposición). Al bloque de tipos cerrado se le llama forma.
- Entintado: un rodillo cubre la superficie elevada con una película fina y uniforme de tinta, dejando limpias las zonas hundidas.
- Impresión: el papel se prensa contra la forma entintada en una prensa, transfiriendo la imagen. La misma forma puede imprimir toda una tirada de hojas idénticas.
Todo lo que imprime debe tener exactamente la misma altura, la llamada altura tipográfica (type-high, 0,918 pulgadas, unos 23,3 mm), para que tipos, clichés y planchas toquen el papel por igual.
La tipografía y la familia de la impresión en relieve
La tipografía, la xilografía y el linograbado funcionan con el mismo principio: la tinta queda sobre una superficie elevada, mientras que las zonas recortadas o más bajas quedan en blanco. La diferencia está en cómo se hace la imagen. En la xilografía y el linóleo el artista talla la imagen en un solo taco, mientras que la tipografía la construye con muchas piezas de tipo pequeñas y reutilizables y con clichés de imagen aparte, todo cerrado junto. Como todo tiene altura tipográfica, en la misma prensa puede imprimirse incluso un taco tallado de linóleo o madera junto al texto. Si un término no te suena, nuestro glosario de grabado explica lo básico.
Una historia que cambió el mundo
Los tipos móviles nacieron en Oriente. Hacia 1040, el artesano chino Bi Sheng creó tipos móviles de arcilla cocida, y más tarde los impresores coreanos fundieron tipos en metal; el libro coreano Jikji, impreso en 1377, es el libro más antiguo conservado hecho con tipos móviles de metal. En Europa, Johannes Gutenberg reunió las piezas hacia la década de 1440, combinando tipos de metal con una tinta grasa y una prensa de tornillo adaptada de la prensa de vino. Su célebre Biblia de Gutenberg llegó hacia 1455, y en cincuenta años había talleres de imprenta en todas las grandes ciudades europeas.
Durante los siglos siguientes se imprimió en prensas manuales, con dos personas manejando primero una prensa de madera y luego de hierro. El siglo XIX industrializó el oficio con prensas motorizadas, y desde la década de 1890 máquinas de metal caliente como la Linotype y la Monotype componían el texto de forma automática, permitiendo producir periódicos y libros a enorme velocidad.
De la industria al arte
A mediados del siglo XX, la litografía offset, más rápida y barata, fue sustituyendo a la tipografía en la impresión comercial cotidiana. Pero el oficio nunca desapareció. Desde la década de 1980 cuajó un renacer impulsado por las planchas de fotopolímero, que permiten convertir un diseño digital en una plancha en relieve con luz y agua, sin fundir tipos de metal. Prensas clásicas como la Vandercook y la Chandler & Price hallaron una nueva generación de dueños, y la tipografía se hizo popular para invitaciones de boda, papelería y ediciones de arte.
El renacer también cambió el aspecto. Tradicionalmente los impresores buscaban una ligera impresión “al beso” que apenas marcaba el papel. Muchos creadores de hoy hacen lo contrario y presionan con fuerza sobre papel de algodón grueso y blando para lograr una impresión hundida (en bajorrelieve) profunda y táctil que se nota con la yema del dedo.
Materiales y herramientas
Un equipo tipográfico es más complejo que tallar un taco de linóleo, pero lo esencial es:
- Tipos de metal o de madera, o una plancha moderna de fotopolímero hecha a partir de un diseño digital.
- Una prensa, desde una pequeña minerva de mesa hasta una prensa de cilindro.
- Material de relleno, cuñas y una rama (chase) para cerrar todo con firmeza.
- Una tinta de relieve densa y pegajosa, y rodillos, o un rodillo de mano, para cargar la superficie de forma uniforme.
- Papel blando y sin estucar, como el papel de algodón, que recibe una impresión nítida.
Cómo empezar con la tipografía
La tipografía pide más espacio y equipo que la mayoría de técnicas en relieve, así que muchos empiezan explorando antes la impresión en relieve. Tallar e imprimir un sencillo sello estampador, o seguir nuestra guía paso a paso para principiantes, enseña las mismas destrezas de entintado e impresión con menos presupuesto. Desde ahí puedes pasar a las prensas de impresión y a materiales más robustos. Los primos amables linograbado y xilografía son buenos sitios para ganar confianza, y el glosario está siempre ahí para las palabras que encuentres por el camino.